Una cabeza sin memoria es como una fortaleza sin guarnición.
Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan.
En la guerra, como en el amor, para llegar al objetivo es preciso aproximarse.
No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
La victoria pertenece al más perseverante.
Imposible es el adjetivo de los imbéciles
Mas vale tener un enemigo conocido que un amigo a la fuerza.
La suerte favorece sólo a la mente preparada.
Una gran reputación es un gran ruido: cuando más aumenta, más se extiende; caen las leyes, las naciones, los monumentos; todo se desmorona. Pero el ruido subsiste.
El más peligroso de nuestros consejeros es el amor propio.